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Esta semana en DBM

Spaghetti con Judías Verdes y Coles de Bruselas

Hace un par de semanas me sucedió un hecho insólito, gané un sorteo en Instagram, algo para mí excepcional, ya que nunca he ganado nada de nada, ni tengo suerte en el azar, de hecho es que no participo jamás en concursos, ni sorteos, por lo que me pareció curioso contarlo, ya que para una vez que juego, ¡voy y gano! 😄 Tan solo tenía que decir cual era mi pasta favorita, y como ¡adoro la pasta! pensé que estaba chupado; entonces surgió el dilema “To be, or not to be, that is the question”, parece mentira que una cosa tan simple como definir lo que me gusta, se convierta de repente en un quebradero de cabeza, y es que me gusta tanto La Pasta que decantarme solo por una resulta complicado.  Gracias a que Pastas Romero, los organizadores del sorteo, lo pusieron fácil acotando las posibilidades entre sus seis variedades de Spaghetti, lo supe al instante ¡menos mal!, pues ya me veía sin poder participar por no decidirme a tiempo 😅 El hecho es que fui seleccionada junto a otros nueve afor…

Crema de Calabacín


Continuando con esa larga lista de platos sencillos, pero no por ello menos atractivos, que siempre tengo en mente para cocinar en un instante, hoy os traigo una exquisita crema de calabacín.
Como ya sabéis estamos en plena temporada de calabacines y aunque no son muchas las matas que ha sembrado mi padre, la producción es sorprendente, además él siempre ha tenido el “defecto” de olvidar el momento de cosecharlos, pues los revisa para valorar el tamaño y en viendo que aún son muy pequeños para recolectarlos, los deja para mañana, pero en cuanto se da media vuelta han crecido tanto que las dimensiones adquiridas son casi gigantescas…ja, ja, ja.
Los dos que os enseñaré hoy en las fotos eran “medianitos”, uno pesaba 1,265 Kg y el pequeño 1,026 Kg, ya veis medianos, lo que yo decía.
Vosotros podéis aplicar la receta al tamaño normal que podéis encontrar en el mercado, ya que he utilizado cantidades exactas para que el plato salga perfecto.
Esta crema es ideal para tomar tanto fría como caliente, eso depende de lo que os apetezca, yo hoy la he servido fría porque con el calor que hace es lo que verdaderamente entra, cosas bien fresquitas.
Si no sois de los que os gusta cocinar con mantequilla, podéis sustituirla por aceite de oliva, yo la prefiero con mantequilla ya que al ser tan poca cantidad la que lleva, el sabor es muy sutil, pero le aporta una textura suave y aterciopelada que hace que esta deliciosa crema resulte ideal como entrante o primer plato en una cena o almuerzo con invitados.
No dudéis en cocinarla, está tan buena y es tan rápida de hacer, que os sacará de más de un apuro si disponéis de todos los ingredientes necesarios, que como veréis no son muchos.
¡Buen Provecho!

CREMA DE CALABACÍN

INGREDIENTES
  • 1Kg de calabacines blancos (825 gr una vez limpios, sin piel y sin semillas) 
  • 300 gr de patatas 
  • 1 l de caldo de pollo 
  • 1 puerro 
  • 35 gr de mantequilla 
  • Pimienta blanca recién molida, sal, agua y un poco de leche.

ELABORACIÓN
  • Lavar los calabacines y quitar la piel y las semillas si fuera necesario (Si utilizáis calabacines pequeños con quitar la piel será suficiente).
  • Trocearlos y cortarlos en tiras.
  • Lavar bien el puerro, cortarlo en dos longitudinalmente y cortarlo en medias rodajas no muy pequeñas (no será necesario ya que después de cocinarlo lo trituraremos).
  • Poner el puerro troceado en una olla junto con la mantequilla a fuego lento, para que ésta se derrita sin quemarse.
  • Lavar, pelar y trocear las patatas al crac y añadirlas a la olla.
  • Añadir también los calabacines troceados (al igual que el puerro, tampoco será necesario que los trozos sean muy pequeños).
  • Poner una pizca de pimienta blanca recién molida y verter el caldo.
  • Cubrir con un poco de agua para completar hasta casi cubrir las verduras.
  • Subir el fuego y cuando esté hirviendo, cocinar 20 minutos a fuego medio.
  • Una vez tiernas las patatas y el calabacín, triturar y rectificar el punto de sal.
  • Pasar la crema por el colador chino, si estuviera muy espesa le echaremos un chorrito de leche para aligerarla, con cuidado de no pasarse para que no quede demasiado líquida y domine demasiado el sabor de la leche.
  • Rectificar de sal si fuera necesario.
Servir al gusto: caliente o bien fría, con una pizca de cebollino picado o perejil y unas virutas de parmesano. También quedará perfecta con unos picatostes (cuadraditos de pan frito).